miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ácido

Es tan absurdo que llega incluso a provocarme nauseas. Que no seas capaz de ver más allá de cuatro o cinco copas cargadas de nocturnidad y confusión me resulta deprimente, y lo digo yo que me he pasado el 90% de mis noches viendo luces donde solo había sombras y creyéndome Fred Astaire ,y aún así ,era capaz de saber en todo momento qué quería y como lo quería. Las oportunidades tienen fecha de caducidad y mi paciencia un límite que, dependiendo de las circunstancias, puede ser más o menos amplio. Solo mi ilusión inmensa por hacerme feliz a mi mismo me prohíbe vomitar al oír tu nombre. Solo mi locura contrarresta mi depresión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario