sábado, 30 de octubre de 2010

The show must go on...

Al final he tenido que volver, m lo pedía el cuerpo y no m ha quedado más remedio que hacerle caso (que el pobre necesita de todas mis atenciones). La vida sigue igual, pocas cosas han cambiado. Mi cielo sigue teniendo ese tono grisaceo, como a punto de ponerse a llover, aunque afuera luzca un sol resplandeciente. Mi camino sigue siendo zigzagueante, el rumbo sigue siendo un misterio y mis pasos sigue siendo largos, tediosos y cansados. La memoria sigue jugandome malas pasadas, y pese a que intento machacarla a base de noches frias y copas cargadas de hielo y matarratas, siguen ahi, no quieren irse. Y pese a todo sigo siendo un cabezón masoquista, sigo creyendo en los finales felices(guiño, guiño), sigo teniendo la esperanza de que el mañana sea mejor, de que levantare el vuelo, que sonreire sinceramente, se que al final te encontrare... Porque cariño, tu y yo nacimos para la gloria...

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